Rendimos tributo a la figura de Miguel de Cervantes en el Día Mundial de la Poesía

En 2016 se cumplen 400 años desde la muerte de la figura literaria en español más importante de toda la historia. El pasado lunes 21 de marzo, Día Mundial de la poesía, los vecinos de Consuegra ofrecieron a Miguel de Cervantes un homenaje diferente desde uno de esos molinos de viento que elevó a la categoría de icono universal. Las actividades poéticas del evento han recibido el aval de UNESCO internacional. Pero ¿por qué Cervantes y por qué la poesía? Porque ser reconocido como poeta fue el anhelo oculto del más grande de los autores de la prosa en castellano.

La jornada comenzaba en la Plaza de España, con todas las miradas puestas en un cielo que amenazaba tormenta. Ciento cincuenta vecinos de todas las edades escribieron en letras gigantes las palabras “Consuegra es Poesía” en una performance recogida en vídeo con el objetivo de publicar en los próximos días un clip promocional del municipio. A continuación, la acción se trasladaba al Cerro Calderico, bajo las aspas de unos molinos de viento que, muy posiblemente, inspiraran al autor de la novela más leída de nuestra lengua. Uno de esos molinos, “Rucio” inauguraba una temporada de moliendas que ofrecerá, por primera vez en 100 años, puestas en funcionamiento diarias para cualquiera que desee visitar el corazón de los gigantes de La Mancha.

Esta primera molienda simbólica, dedicada a la figura del manco de Lepanto, estuvo acompañada por un Poema Gigante: un lienzo en blanco de ciento cincuenta metros en el que todos los asistentes tuvieron la oportunidad de plasmar la frase o los versos que dictasen su imaginación o su memoria. Es una iniciativa del grupo Poetopía que fomenta el uso de la poesía como instrumento de transformación social y está avalada por UNESCO a nivel internacional. Justo antes del momento más esperado, un recital de poesía al aire libre a cargo de cinco de los jóvenes poetas más reconocidos de la nueva generación, las nubes agotaron su paciencia, desatando una tormenta de agua y granizo sobre los desprevenidos asistentes. La organización reaccionó rápido, trasladando el recital de poesía al abrigo de los muros del Castillo de Consuegra que finalmente, pudo realizarse en un ambiente íntimo y cargado de complicidad.

Una jornada diferente en la que vecinos y visitantes homenajearon la imaginación y la figura de Miguel de Cervantes y Saavedra en todas sus facetas, haciendo hincapié en aquella en la que nunca pudo alcanzar la gloria: la poesía.